En este artículo en concreto, McCloskey está demostrando empatía hacia los niños inocentes. El no puede reconciliar la idea de que un buen Dios pueda permitir que sus criaturas sufran o participen en actos de maldad. De hecho, el tema de la crianza de los hijos, puede ser un método para ejemplificar esta compatibilidad. Institivamente, el padre corre detrás de su niño pequeño que está tratando de salir a la calle. Incluso, aquellos padres sin formación se moverían rápidamente en medio del tráfico para proteger a sus hijos y evitar una fatalidad. Los niños no comprenden el concepto de peligro y seguridad a una temprana edad. ¿Por qué los padres suelen alzar la voz y se mueven por reflejo cuando una situación como ésta ocurre? ¿Quién pone el deseo de protección en un padre? ¿Por qué una madre negligente se siente culpable? Los padres han sido diseñados para defender y proteger la causa de sus hijos en la vida, para ser porteros de seguridad, guardianes. Los padres quieren ser “buenos” padres.
Incluso durante el embarazo, el cuerpo de una mamá ha sido diseñado para producir leche y proporcionar los nutrientes naturales más perfectos para un bebé recién nacido. De acuerdo con Diana West, una asesora de lactancia acreditada por la Junta Internacional: “La liberación de oxitocina no está controlada exclusivamente por la estimulación sensorial (táctil), sino que también puede ser provocada por pensamientos y sentimientos.” (Marsco 2008) Muchas madres que amamantan pueden dar fe de que oyeron llorar a un bebé en un centro comercial y se percataron de tener manchas de humedad en sus camisetas. Este mecanismo motiva a las madres a permanecer cerca de sus hijos para proveerles y protegerlos. La madre que con ternura cuida y alimenta a su bebé, es la misma persona que correrá detrás de su hijo para protegerlo. ¡Es posible que quizás ella tome a su hijo por el brazo brúscamente, si es necesario, para sacarlo de peligro! Instintivamente, la madre le gritará: “¡Deténte!” En un instante, el niño se asustará y llorará por un rato, sintiendo más miedo de su propia mamá que del peligro desconocido. ¿Es la intención de esta madre, dañar a su hijo? Por supuesto que no; ¡la madre está previniendo la muerte de su hijo! Esta mamá puede visualizar lo que su niño no puede ver. Esta madre ama a su hijo como si fuera parte de sí misma. ¡Cualquier padre razonable haría lo que fuera para no perder a su hijo! Por eso a veces, no es necesario dar razones o aclaraciones a los niños sino mejor es comenzar a cantar la canción “Obedecer y Confiar...” Del mismo modo, el creador personal, moral e inteligente del universo tiene la intención de criar como un padre a cada uno de sus hijos. El siempre está vigilando y con cuidado nos busca, aún cuando nuestros ojos no pueden verle.
Con el fin de apaciguar el alma, McCloskey podría optar por ampliar el significado de los conceptos de vida y justicia. Estos conceptos son cruciales para el fundamento de vivir una vida libre de ansiedad y desesperación. Con la misma confianza que programamos la alarma de nuestros relojes cada noche, esperanzados de despertar a la mañana siguiente, podemos confiar en Dios. Podemos optar por descansar en sus promesas, incluso en medio de las caóticas noticias de esta sociedad. Sin embargo, ésta es una opción muy personal: decidir si uno quiere descansar en un “diseñador perfecto” dador de virtudes como la fe, el amor, la esperanza, el gozo, la paz, o por otro lado, tratar de ser “perfeccionistas”, lo que pudiera producir un extremado cansancio. Incluso podemos optar por descansar nuestras mentes de tanto pensar, ¡al menos por un rato!
Diferentes puntos de vista abordan el misterio del dolor y el sufrimiento de alguna manera. Este es un tema muy real que no podemos llamarle: “ilusión.” El creyente puede aceptar el concepto de dolor y de la vida ilustrado por la historia.
En el caso de Jericó, a Josué se le dijo que toda la vida humana debía ser destruída, junto con toda la vida animal, con la excepción de Rahab y su familia. Las ciudades fueron designadas como lugares bajo “censura”. Esto significa que en la hora de la victoria, de todos los que normalmente se consideran como botín, incluyendo los habitantes de la tierra, iban a ser dedicados a Dios. Las directivas específicas que se les dió, decían lo que se iba a hacer con la gente y con el botín. Este tipo de castigo puede presentar problemas, ya que a la vida humana temporal se le otorga un gran valor. Michael Harbin dice que “Dios tiene una perspectiva diferente, que puede ser desconcertante. En su punto de vista, el derecho a la vida física no es un absoluto, y las personas pierden ese derecho por las decisiones que toman. Esto es parte de expandir el significado de lo que es la vida, así como entender el concepto de libre albedrío. Lo que es injusto para los ojos humanos puede ser perfectamente justo ante los ojos de Dios. Creer y depender de su soberanía requiere fe. Ciertamente, la vida humana no está limitada al ámbito temporal o físico y Dios está más interesado en lo espiritual que en lo físico. Quizás ésta sea la razón por la cual McCloskey llama al teísmo una doctrina “escalofriante,” aunque esto no debería ser una razón para tener miedo. Creer en Dios puede ser como caminar sobre una cuerda floja, pero siempre con la garantía de que existe una red de seguridad en caso de emergencias. La provisión de Dios siempre es abundante ya que Él siempre está cerca de sus hijos.
El panorama de la vida puede ser ilustrado en una de las famosas obras puntillistas de George Seurat, el pintor impresionista francés del siglo diescinueve. El pintó una escena llamada Tarde de Domingo en la Isla de la Grande Jatte. Este cuadro se compone de puntos que sólo se pueden ver en término del concepto general. Cuando la pintura es observada muy de cerca detalladamente, el significado se pierde. En La Grande Jatte, Seurat creó una escena libre de preocupaciones, interrupciones y conflictos. Del mismo modo, Dios puede ver nuestras vidas con su “lupa”, mientras que los escépticos ponen en duda sus diseños perfectos.
En algunos casos, lo que borra las dudas es ser testigo de sus milagros. Hace algunos años, en Georgia, en un pueblo llamado Madison, una chica de 16 años invitó a su hermano mayor para salir de hurtadillas en el coche de sus padres, con sus dos hermanitos menores. Desafortunadamente, un gran camión chocó con el vehículo causando una trágica fatalidad. Los dos niños pequeños murieron instantáneamente y la hermosa adolescente sufrió lesions graves en su columna. Mientras algunos miembros de su iglesia fueron testigos de cómo la joven experimentaba los desvastadores síntomas post-traumáticos, otros vieron el poderoso efecto de la oración calmándola. Dos semanas más tarde, cuarenta y tres miembros de su familia tomaron la decisión de confiar en Dios. A través de la muerte física de dos niños inocentes y el dolor de una jóven, ¡muchos más tuvieron esperanza! ¡En medio del dolor y el sufriemiento este es un mayor bien!
Creer en Dios y en sus promesas es incomparable. El no abandonará a sus hijos porque Él entiende nuestra condición. El evangelista australiano Nick Vujicic, un hombre joven que nació sin brazos ni piernas, de todo corazón cree que: “hay un propósito en cada una de las luchas que enfrentamos en nuestras vidas, y que nuestra actitud hacia esas luchas puede ser clave para superar los desafíos que enfrentamos”.
Hace seis años, se le concedió el premio al “Joven Australiano del Año,” que honra a una persona joven por su excelencia y servicio a su comunidad local y a la nación, así como sus propios logros personales. ¿Quién le da la fuerza a Nick para continuar inspirando a millones de personas? Las definiciones tradicionales que se encuentran en diccionarios, no deberían tomarse como autoridad absoluta sino como una mera interpretación humana. A fin de comprender la verdad, tenemos que creer en Dios y caminar en su verdad. El proveerá un camino más excelente para aquellos que confían en Él, a sus hijos. Entónces, será posible amar a nuestros enemigos, así como no permitir que nuestra estructura noética (concepción o percepción intelectual de algo) sea alterada por aquellos que cuestionan su verdad. En última instancia, el lugar que Dios está preparando para aquellos que creen en él, será totalmente libre de dolor y sufrimiento.
McCloskey cuestiona: ¿“No podría Dios haber fácilmente organizado el mundo habiendo hecho que el honmbre siempre escoja libremente lo que es correcto”? Si Dios hubiera decidido hacer androides en lugar de seres humanos, pre-progamando nuestras mentes “para no pecar”, su autoridad que guía a la humanidad con gracia hacia Él, se habría reducido a una dictadura horrible, como la de Hitler o la de Fidel Castro. Además, el deleite que se siente en la preparación de una respuesta como ésta, con una fe razonable para debatir su existencia, no sería posible. Parte de tener que dedicar tiempo para presentar argumentos de esta naturaleza, es una mera indicación del deseo innato de buscar sentido de pertenencia y una relación satisafactoria con nuestro propio Creador. El hecho de que la maldad es algo molesto que agrava a todo el mundo es compatible con la idea de que fuimos creados para gozar de su presencia perfecta. Por otro lado, aquellos que tienen problema para comprender esta “congruencia” entre Dios y la maldad, probablemente tendrán dificultad para asumir la responsabilidad de sus propias acciones y aceptar el hecho de que ellos son libres de optar por no hacer lo malo. En el diseñador no hay maldad, Él es completamente bueno. Al igual que el padre llora si su hijo esta encarcelado, nuestro creador sufre cuando ve al prisionero paralizado en su celda, aún cuando el cerrojo de la puerta ha sido quitado desde hace aproximadamente dos milenios. Tomar decisiones es posible. Dios atrae a la humanidad hacia Él mismo y todos los hombres son capaces de buscarlo. No es su voluntad obligar a nadie a amarlo, de la misma manera en que el esposo no puede forzar a su propia esposa a ser amorosa y fiel.
Evans y Manis explican que un supuesto mundo con criaturas libres de mal pudiera ser mejor que un mundo sin mal, diciendo que Dios se justificó en darnos la libertad, a pesar de que desde el principio sabía exactamente que con el transcurso del tiempo, el mundo sería un mundo “caído,” ya que cada persona sufre de depravación transmundial. Esto es lo que Alvin Plantinga describe como la condición en la que cualquier persona hará algún mal en cualquier mundo posible en el cual dicha criatura exista. Dios y la maldad son lógicamente compatibles. Por desagracia, esta libertad ha sido abusada por el hombre, pero Dios en su amor perfecto proveyó una solución, un puente para caminar hacia Él, Jesucristo, “el camino, la verdad y la vida”. Nadie puede ir hacia el Padre, sino por medio de Él (Juan 14:6).



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